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Caucus de jóvenes contra la discriminación- Youth Caucus against discrimination.

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1- Declaración de Jóvenes Afrodescendientes de América del Sur ( Uruguay- Julio 2001)
2-Declaración de jóvenes afroamericanos ( Conferencia Ciudadana, Chile 2000)
2-Declaración de Afrodescendientes ( Conferencia Ciudadana, Chile 2000)



Preámbulo


1- Reconociendo que en la declaración del caucus de jóvenes de las Américas se demanda una selección equitativa de los/las representantes jóvenes particularmente de los pueblos afrodescendientes, indígenas, etnias y grupos discriminados para la participación en el Foro mundial de Jóvenes y la Conferencia Mundial Contra el Racismo

2- Considerando que la juventud es una determinante en el futuro de la sociedad.

Y esta se coloca de manera permanente como víctima de la discriminación.

Sabiendo que es una edad intermedia entre la niñez y la adultez la cual no tiene programas específicos dirigidos.

Y que los jóvenes son constantemente excluidos en las formas de acceso al entramado social.

3-Consideramos que la situación de los jóvenes se agrava más cuando hablamos de pueblos afrodescendientes en América Latina y el Caribe, donde nos encontramos en situaciones de extrema pobreza y de violación constante de nuestros derechos humanos.

Nuestra exclusión se vincula también al acceso de la educación, salud y empleo, y con respecto a la situación con las autoridades que nos identifican como delincuentes potenciales, sujetos a todas formas de violencia dentro del sistema carcelario.

4- Reconociendo que en la declaración del caucus de jóvenes de las Américas se exige a los gobiernos de los países desarrollados miembros de las Naciones Unidas que provean de recursos financieros para la participación en el foro Mundial de Jóvenes y la Conferencia Mundial Contra el Racismo.

5- Considerando que las/los jóvenes afrodescendientes de América del Sur no han sido participantes activos dentro de las demandas y propuestas planteadas por el pueblo afrodescendiente en el proceso de la Tercera Conferencia Mundial.

6-Sabemos que como pueblo afrodescendiente carecemos de una política de salud digna. Observamos que existen enfermedades de propensión étnica como ser la anemia falciforme.

Así como también vemos la ausencia de prevención y asistencia de la sexualidad juvenil al ser víctimas de la rápida propagación de enfermedades venéreas; como ser VIH/SIDA.

7-Afirmamos que los jóvenes afrodescendientes se encuentran en situación desigual en el sistema educacional.

Los programas educativos son ineficaces; excluyen a la población afrodescendiente del acenso social.


Continuación del preámbulo.

Reafirmando las demandas y planes de acción de la Declaración del Pueblo Afrodescendiente de las Américas hacia la III Conferencia mundial contra el racismo.


DECLARACION


Exigimos que Comité Internacional de Juventud y la Alta Comisionada de las Naciones Unidas garanticen la participación equitativa de las/los jóvenes afrodescendientes de América del Sur en el proceso de selección de becas y apoyo financiero para la participación en el Foro de Jóvenes y la III Conferencia Mundial contra el racismo.
Demandamos la introducción del tema jóvenes afrodescendientes y otras víctimas del racismo, como ejes centrales sobre los cuales se plantee el desarrollo del Foro Mundial de Jóvenes.
Exigimos que el Comité Internacional de Jóvenes y la Alta Comisionada garanticen la presencia de jóvenes afrodescendientes de América del Sur en la Red Internacional de jóvenes contra el racismo que se instale luego del Foro Mundial de Jóvenes.


Demandamos el reconocimiento e inclusión del termino Jóvenes Afrodescendientes en las demandas y planes de acción planteados por el Pueblo Afrodescendientes en el proceso de la III Conferencia Mundial contra el racismo, discriminación racial. Xenofobia y formas conexas de intolerancia.




Recomendamos que se realice un Foro Mundial de la Juventud dentro de 5 años como seguimiento al Foro Mundial de Jóvenes y a la III Conferencia y que esta consulta esté apoyada y financiada por la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos y que además sea parte de las instancias y programas oficiales de las Naciones Unidas.
Recomendamos que los Estados miembros de las Naciones Unidas y en especial de los países desarrollados provean de apoyo y financiamiento a los jóvenes afrodescendientes organizados y con escasos recursos económicos de los países del sur para que asistan a las instancias previas y a dicha consulta mundial
Instamos a que los Estados miembros de las Naciones Unidas integren en sus sistemas jurídicos leyes que protejan la integridad física y moral de los jóvenes afrodescendientes y los reconozcan los mecanismos internacionales de protección de derechos humanos.
Instamos que la Organización Mundial de la Salud integre una concepción de salud integral y multinétnica en todos sus niveles de complejización que establezcan políticas de atención especificas en el área de juventud.
Demandamos que los estados revisen y reelaboren los programas educativos incluyendo la historia de los afrodescendientes en las Américas y su aporte en el desarrollo de la sociedad. Además demandamos la formación de profesores que implementen dichos programas.
Demandamos a los Estados que difundan y promuevan la creación de espacios propios de difusión e información político cultural de lo/as afrodescendientes, apoyando con los recursos necesarios para su puesta en marcha.
Exigimos que los Estados reconozcan y valoricen todas las manifestaciones etnoculturales, especialmente artísticas de lo/as jóvenes afrodescendientes .
La sociedad y el estado discriminan a los/las jóvenes afrodescendientes por ser migrantes, inmigrantes, de naciones oprimidas por los estados, personas con capacidades diferentes, lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, y personas con VIH/SIDA. Por lo tanto, demandamos que los estados promuevan el dialogo y acciones de sensibilización en instancias publicas y privadas.
Demandamos que los Estados adopten medidas efectivas para detener el tráfico sexual y las prácticas laborales de explotación de los y las jóvenes sufridos particularmente por niña/os y jóvenes afrodescendientes. Además investigar sobre el papel y el avance de la globalización en el crecimiento de la economía basado en el trafico sexual y las practicas laborales de explotación de los y las jóvenes
Demandamos a los Estados miembros de las Naciones Unidas a ratificar la existencia de jóvenes indigentes afrodescendientes y a crear políticas especificas y efectivas para eliminar las causas y consecuencias de la indigencia juvenil afrodescendientes.
Proponemos la promoción de la constitución de redes de jóvenes afrodescendientes en América del Sur que ejerzan una vigilancia social de las acciones de los Estados y a la sociedad en su conjunto en relación de los acuerdos de la III Conferencia Mundial contra el racismo. Demandamos el apoyo de los Estados, de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas y de las organizaciones de afrodescendientes de América del Sur para el fortalecimiento de dichas redes.






2- DECLARACIÓN DE JÓVENES AFROAMERICANOS

La juventud, mas que una etapa de la vida de las personas, se convierte en un determinante muy importante en el futuro de la sociedad, pero en la práctica esto no sucede de esta manera, por el contrario somos víctimas permanentes de discriminación por la edad.

Para quienes estamos en esta etapa de la vida, no vemos identificadas nuestras necesidades en ninguno de los programas dirigidos hacia otros grupos etaréos, al dejar de ser niños perdernos la protección de la familia y el estado, por otro lado tampoco se nos considera adultos, ya que supuestamente no contamos con experiencia en la vida. Esto hace que seamos excluidos permanentemente; por ejemplo en lo que tiene que ver con el acceso al empleo y a una buena remuneración.

Esta situación es mucho más grave del pueblo Afrodescendiente en Latinoamérica y el Caribe que vivimos en condiciones de extrema pobreza en todas las ciudades del continente, situación por la cual somos más vulnerables que el resto de la población, constantemente somos víctimas de violaciones de nuestros derechos humanos especialmente lo que tiene que ver con el acceso a la educación, a la salud, al empleo, y a la toma de decisiones, al igual que permanentemente somos víctimas de violaciones de nuestros derechos humanos por parte de las autoridades, las cuales nos consideran delincuentes potenciales a los y las jóvenes de ascendencia africana, esto hace que en ocasiones seamos encarcelados y maltratados de manera injusta.

En cuanto a la educación el pueblo Afrodescendiente presenta los peores niveles de escolaridad, lo que está relacionado con la falta de programas de educación pública que sea acorde a las condiciones sociales, económicas y culturales de esta población. De igual manera encontramos que la población joven Afrolatinoamericana esta siendo excluida de las distintas instancias publicas nacionales e internacionales de poder, por lo cual vemos negada la posibilidad de incidir en la toma de decisiones de nuestros países.

En la mayor parte de los países del continente los y las jóvenes somos obligados a ser parte de los conflictos armados internos. Primero, a través de las fuerzas armadas ya que el servicio militar es obligatorio. Segundo, por que los grupos al margen de la ley reclutan principalmente a jóvenes de sectores populares que en su mayor parte somos Afrodescendientes, esto nos convierte en las principales víctimas de este tipo de violencia. De igual manera en los centros urbanos de alta concentración de población Afrolatinoamericana es donde se presenta la mayor cantidad de las muertes violentas.

RECOMENDACIONES


Efectuar acciones conjuntas entre los organismos nacionales e internacionales, para mejorar las condiciones de vida de la población Afroamericana y erradicar la discriminación hacia los y las jóvenes de estas comunidades.

Implementar en todos los estados, políticas de acceso a la educación de los y las jóvenes Afrodescendientes de América Latina y el Caribe
Teniendo en cuenta sus aportes a la construcción social del continente, al igual que sus particularidades culturales, sociales y políticas. Para lo cual es necesario efectuar cambios curriculares que permitan lograr este objetivo.

Es necesario que los estados priorisen y adelanten programas de desarrollo social hacia los y las jóvenes Afrodescendientes, lo cual nos permita generar condiciones de equidad, especialmente en lo que tiene que ver con la generación de ingreso, la salud, el fortalecimiento educativo entre otros.

Obtener una participación permanente de los y las jóvenes Afrodescendientes en los cargos públicos de los respectivos Estados.

Impulsar acciones tendientes a consolidar la propuesta de desarrollo social de los y las jóvenes Afrodescendientes con la participación de los diversos organismos Internacionales.

Formar una comisión juvenil de ayuda humanitaria para los Afrodescendientes que presentan situaciones de extrema pobreza y/o condiciones de riesgo, lo cual debe ser apoyado por las Naciones Unidas.

Constituir una comisión internacional, encargada de diseñar un tratado que promueva la participación de los y las jóvenes Afrodescendientes en la vida social, política y cultural de sus países, al igual que se nos brinde garantías con las cuales la juventud pueda tener mejores posibilidades de desarrollo.

Las Naciones Unidas deben instar a los estados para que se encarguen de garantizar la seguridad de los niños, niñas jóvenes que estén en medio del conflicto interno armado.

Solicitamos que los organismos internacionales como la ONU y la OEA creen un organismo que se encarguen exclusivamente del tema de los derechos y desarrollo de los y las jóvenes Afrodescendientes con la facultad de vigilar sancionar a los países por el no cumplimiento de los acuerdos

Excluir totalmente a la juventud Afrodescendiente del conflicto armado, tomando medidas como la abolición del servicio militar obligatorio.


Nosotros los y las Jóvenes, solicitamos a los Organismos Internacionales, otorguen el apoyo correspondiente para que los Gobiernos de cada país, nos den el derecho que nos corresponde en cuanto a la participación activa en la vida social, política, económica y cultural de nuestros países.

Cuando hayan caído las barreras de la hipocresía y la ignorancia, existirán los derechos de igualdad en todos los seres humanos.

El tema mas duro del momento, es el mas duro de la historia, por todo lo que significa como cuestión injusta y cruel, es sin duda el que tiene relación con el racismo. Y este no es un problema de los Afrodescendientes, acaso somos nada más que una copia del racismo sangriento de otras partes del Latinoamérica, pero tenemos lo nuestro, y cuando hablamos de racismo singular, nos referimos al verdadero peligro de poseer un sentimiento de racismo, aberración y odio contra otros.

El racismo cuándo se esconde y fortifica contra algo natural y conocido, y su terminología no preocupa a los que enseñan y a quienes deben aprender, se convierte en sentimiento, un sentimiento hay que sufrirlo, y no es tan fácil eliminarlo, de la impunidad que lo rodea.




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3- DECLARACIÓN DE LOS AFRODESCENDIENTES ANTE EL FORO DE LAS AMÉRICAS POR LA DIVERSIDAD Y LA PLURALIDAD

Quito, Ecuador 13 al 16 de marzo de 2001

PREÁMBULO
· Teniendo presentes los principios, normas y reglas de los instrumentos internacionales relativos a la promoción de los derechos humanos, y en particular la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, reafirmando el compromiso de los pueblos de las Naciones Unidas en realizar los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derecho de hombres y mujeres; promoviendo el progreso social y elevando el nivel de vida de un concepto más amplio de la libertad;

· Observando también que la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 52/11 de 12 de diciembre de 1997, en la que decidió convocar la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, fijó como uno de los principales objetivos de la Conferencia el análisis de los factores políticos, históricos, económicos, sociales, culturales y de otro tipo que conducen al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia;

· Conscientes de que la Conferencia Mundial debe examinar detenidamente la compleja interacción existente entre la discriminación basada en la raza y la discriminación basada en otros motivos, así como la marginación económica y la exclusión social; demandar que la ONU, la OEA y los Estados en la Región reconozcan a los pueblos afrodescendientes y que desarrollen legislación, políticas y programas para proteger y promover los derechos civiles y políticos de estos pueblos y dentro de sus respectivos Estados y a ser incluidos en todos los niveles del proceso de la conferencia mundial.

· Reconocemos que los pueblos afrodescendientes somos los sobrevivientes del mayor holocausto de la historia contemporánea, distribuidos como seres esclavizados, considerados no humanos a través de las Américas, Europa, Asia y Africa. La trata esclavista, el colonialismo, la segregación, otras formas de racismo contemporáneo, la discriminación racial, el efecto traumático del desplazamiento forzado, la explotación sexual, la humillación a la dignidad humana mutilan y secuestran las habilidades para alcanzar sus potencialidades como ciudadanos iguales del mundo y condena las actitudes e indiferencias de la comunidad internacional que continúa ignorando y ahondando las prácticas contemporáneas de esclavitud.

· Reconociendo los resultados del trabajo y aporte realizado por los pueblos de América, dentro del proceso preparatorio de la Conferencia, ratificados en el proyecto de Declaración y Plan de Acción de Santiago y, en particular, las áreas temáticas que incumben a los pueblos afrodescendientes.

· Considerando que las luchas y reivindicaciones sociales, políticas y económicas apuntan al desagravio, aún pendiente de las sociedades involucradas en la trata.

· Enfatizando que las diferentes instancias preparatorias de esta conferencia permitieron identificar claramente que el pueblo afrodescendiente es un grupo vulnerable y víctima del racismo y discriminación racial, sin perder de vista la perspectiva universal del tema, logrando articular una visión específica sobre las particularidades subregionales y nacionales en concordancia con los temas centrales que propone la Conferencia Mundial.

· Resaltando que los vínculos de los pueblos afrodescendientes con la trata esclavista, como fuerza de trabajo, contribuyó significativamente al desarrollo de las naciones, nos ubica en hacedores de un hecho histórico que aceleró el rumbo de la humanidad y que por lo tanto, nos constituye como sujetos de una deuda universal.

· Reconociendo también que las diferentes instancias preparatorias de esta Conferencia permitieron identificar que existe un fenómeno denominado "racialización y etnización de pobreza" que, sumado a la ya reconocida feminización de la pobreza, debe enfrentarse con la incorporación de las perspectiva etnoracial en todas las políticas específicas que se impulsen para combatir la pobreza de los pueblos afrodescendientes y en especial de las mujeres y jóvenes afrodescendientes.

· Reafirmando los principios, normas, reglas e instrumentos internacionales relativos a la promoción de los derechos de las mujeres, contenidos en las convenciones, declaraciones y pactos internacionales.


DECLARAMOS:

· Demandamos el reconocimiento de los pueblos afrodescendientes como sujetos de todos los derechos humanos ya que hemos sido víctimas de racismo, discriminación racial y esclavitud.

· Afirmamos que debemos ser tratados con equidad y respeto a la dignidad, que no debemos sufrir discriminación alguna por origen, cultura, color de piel, religión, lengua, agravadas por causa de la edad, el género, la orientación sexual, la discapacidad y la posición socioeconómica. Por lo tanto, tenemos el derecho a nuestra cultura y a nuestra propia identidad, a participar libremente en igualdad de condiciones en la vida política, social, económica y cultural, al desarrollo en el marco de nuestras propias aspiraciones y costumbres.

· Exigimos ser reconocidos como actoras y actores políticos de relevancia, sujetas y sujetos de desarrollo y sobre los y las cuales los Estados y organismos internacionales tienen la responsabilidad política y económica.

· Denunciamos que la exclusión del tema de los pueblos afrodescendientes en la Agenda propuesta por la Alta Comisionada de Derechos Humanos para ser considerada en la Tercera Conferencia Mundial sobre Racismo, Discriminación racial, Xenofobia y formas conexas de Intolerancia, constituye una contradicción al espíritu y la propuesta de la Conferencia Mundial.

· Llamamos a la atención que la situación de los pueblos afrodescendientes constituye un ejemplo contundente en el contexto del Racismo y la Discriminación Racial por conformar un grupo violentado consistentemente en nuestra dignidad humana.

· Reconocemos el aporte de las mujeres afrodescendientes en la construcción de las sociedades y países de América y el Caribe y que todas las formas en que se manifiesta el racismo, la discriminación y la xenofobia tienen connotaciones particulares y se agudizan especialmente en las mujeres afrodescendientes.

· Reconocemos los derechos de los pueblos afrodescendientes y especialmente de las mujeres afrodescendientes a disfrutar del desarrollo, calidad de vida con trabajo, educación, salud, recreación y una verdadera participación política.

DECLARACIÓN

· Exigimos a los Estados que afirmen que una de las víctimas principales del racismo en las Américas somos los afrodescendientes.

· Exigimos a los Estados que reconozcan y valoren los quinientos años de contribución de los afrodescendientes a la riqueza económica, cultural, lingüística, artística y a la identidad histórica de las Américas.

· Demandamos que la esclavitud y la servidumbre de pueblos afrodescendientes, cuyas secuelas aún están vigentes, amparadas en la ideología racista y colonialista, constituyeron crímenes de lesa humanidad. Esta Declaración recuerda el derecho de los pueblos a la reparación, y señala a los Estados que comiencen la reparación como obligación moral y ética que debe orientar las políticas nacionales e internacionales en sus países y a los organismos internacionales como los llamados a gestionarla y servirla. Esto requerirá discusiones serias y profundas con afrodescendientes en todos los países.

· Demandamos que los Estados demuestren voluntad política para acabar con el racismo y el desbalance de poder y riquezas en perjuicio de los afrodescendientes, producto del genocidio, esclavitud, racismo y otras formas de explotación. Instamos a los Estados a que reconozcan que estos actos han impedido el desarrollo de los pueblos afrodescendientes.

· Solicitamos a los Estados reafirmar que los afrodescendientes tienen el derecho a su identidad cultural, y al reconocimiento legal de su identidad como derecho fundamental. Esto requiere la adopción de medidas para proteger y promover las identidades de los afrodescendientes.

· Demandamos a los Estados a desarrollar legislaciones, políticas y programas para reconocer los derechos de los pueblos afrodescendientes a sus tierras ancestralmente habitadas y a los territorios y recursos naturales. Llamamos a los Estados a reconocer los derechos de los afrodescendientes a la administración, control y uso de estos recursos naturales a través de practicas tradicionales.

· Llamamos a los Estados a denunciar y poner fin a la presión sistemática aplicada por métodos administrativos y legales para privar a los descendientes de africanos de sus tierras, territorios y recursos naturales. Tales presiones amparadas por los Estados han resultado en el desplazamiento interno, migración, altos niveles de pobreza y la destrucción de familias, culturas y ecosistemas.

· Llamamos a los Estados y a la comunidad internacional a reconocer que los afrodescendientes son víctimas de brutalidad policial y perciben un trato discriminatorio grave en el sistema judicial.

· Llamamos a los Estados a respetar, proteger y promover las identidades religiosas de los afrodescendientes, a cesar la persecución religiosa, social y económica de grupos tales como los Rastafari u otras expresiones de espiritualidad Africana.

· Identificamos también que el fenómeno del racismo estructural y sistemático encubierto en prácticas de organismos estatales, las políticas públicas, las inversiones para el desarrollo que son implementados por los Estados a partir de la invisibilización y la negación de las consecuencias del racismo y la discriminación practicada contra los afrodescendientes, ha profundizado la desigualdad y las violaciones a los derechos fundamentales, económicos, sociales y culturales.

· Exigimos a los medios de comunicación de masa, la eliminación de estereotipos, imágenes peyorativas de la estética, los valores culturales y religiosos de las personas y pueblos afrodescendientes.

· Exigimos el desarrollo de propuestas curriculares en la formación de los docentes sobre la contribución de este pueblo en la construcción de nuestros respectivos países, contribuyendo al aumento del racismo, la discriminación y la xenofobia.

· Demandamos la inclusión de los pueblos afrodescendientes en los planes de desarrollo sociales, económicos, culturales y educativos como un instrumento para eliminar los mapas de pobreza y la ausencia de investigación sobre la situación racial, el racismo y otras formas de intolerancia.

· Alertamos sobre la práctica de racismo ambiental que se constituye en una forma de racismo contemporáneo que amenaza la vida en los pueblos afrodescendientes.

· Demandamos a los Estados la responsabilidad de implementar políticas públicas de Acción Afirmativa, de corto, mediano y largo plazo, para lo cual se requieren recursos estatales y recursos de los organismos internacionales.

· Exigimos a los Estados la adhesión, respeto y cumplimiento del Convenio 111 de la OIT que asegura la eliminación de todas formas de discriminación en el mercado de trabajo.

· Denunciamos las condiciones inhumanas de las prisiones, que afecta desigualmente a los afrodescendientes y exigimos la abolición definitiva de la pena de muerte, porque es contraria a todos los principios e instrumentos de los derechos humanos, cuya aplicación está, además, sesgada por prejuicios racistas.

· Reclamamos el reconocimiento que hasta el momento los Estados no han garantizado el disfrute pleno de los derechos sexuales y reproductivos y que, más bien, los cuerpos de las mujeres afrodescendientes han servido como laboratorios de experimentación, negándoles no sólo el derecho a la información sino a tomar decisiones sobre sus propios cuerpos.

· Exigimos incorporar políticas públicas de acciones afirmativas en favor de las mujeres afrodescendientes orientadas a disminuir la brecha existente entre mujeres y hombres, potenciando las capacidades productivas de las mujeres afrodescendientes así como su inserción exitosa al mercado de trabajo, por medio de la educación y la capacitación técnica en actividades que promuevan la equidad de género y la calidad de vida.

· Requerimos que la Organización Panamericana de la Salud promueva acciones para el reconocimiento de la variante raza/etnia/género como variable significativa en e

Comentarios y sugerencias

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